¿De corredor a triatleta? ¡Aguas con las lesiones!

Tendrás que trabajar músculos específicos.

 

En varios artículos anteriores les hemos explicado la TRANSICIÓN que deben realizar para pasar de deportes como el ciclismo o el atletismo al triatlón. Pero estos cambios también pueden traer lesiones, especialmente en grupos musculares que antes no trabajábamos. Con respecto al cambio corredor-triatleta, la zona más delicada es la de la espalda y los brazos, ya que en la natación son esenciales.

Con el ciclismo apenas tendrás problemas. Es probable que tras alguna sesión larga sobre la bicicleta tu espalda se resienta, pero generalmente el dolor remite tras un buen masaje o, simplemente, relajando la espalda con estiramientos. 

Sin embargo, en la natación, donde la implicación de grupos musculares situados en los brazos y la espalda es más patente, deberás tener más cuidado. Antes de afrontar entrenamientos intensos de natación deberás crear una base, con sesiones dedicadas ganar volumen en la alberca. Así tu cuerpo se adecuará al entrenamiento en el agua, sus movimientos y especificaciones.

Además resulta recomendable combinar estos entrenamientos con el gimnasio, donde podrás fortalecer más fácilmente músculos como el deltoides, los tríceps, bíceps o antebrazos, todos ellos fundamentales en la técnica de nadada. No olvides tampoco los abdominales lumbares, importantes tanto para la bicicleta, como para la natación y el atletismo.

Foto: Red Bull Content Pool

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *