¿Madrugar o desvelarse?

Las ventajas e inconvenientes de la hora que elijas para entrenar.

 

Unos odian despertarse pronto para salir a correr. Otros no son capaces de calcarse los tenis pasadas las ocho de la tarde. Unos y otros tienen sus ventajas e inconvenientes a la hora de salir a entrenar, pero ¿qué es mejor? A continuación te contamos las ventajas e inconvenientes de la hora a la que entrenes, pero ten en cuenta que lo más importante en estas situaciones son siempre tus sensaciones durante la carrera.

AL AMANECER

Muchos corredores opinan que el mejor momento para correr es a primera hora de la mañana. Y nosotros les decimos que psicológicamente tienen razón, pero fisiológicamente no. La explicación de este fenómeno es que por la mañana, recién levantados, nuestro cuerpo no ofrece el mismo rendimiento que cuando ya lleva unas horas en funcionamiento. Pero muchos triatletas prefieren entrenar pronto por la mañana para “tener el trabajo hecho” y no preocuparse más durante el día sobre su sesión de entrenamiento físico.

POR LA TARDE-NOCHE

A esta hora del día el rendimiento físico de nuestro cuerpo es mucho mayor, especialmente si el entrenamiento se realiza alrededor de las seis de la tarde. Pero claro, nos arriesgamos a que nuestra cabeza no esté por la labor de entrenar y que el sofá nos atraiga con ese magnetismo que en ocasiones suele aparecer. Aun así, los entrenamientos de calidad, en los que busquen un rendimiento excelente es mejor realizarlos a esta hora del día.

CONCLUSIÓN

Si el entrenamiento está destinado a ganar volumen y resistencia, entrena por la mañana ya que no será tan importante el rendimiento específico y además tu cabeza te lo agradecerá. Si buscas un entrenamiento en el que encontrar sensaciones espectaculares, rindiendo a ritmos de competencia, entrena por la tarde. Pero recuerda, siempre es tu elección.

Foto: Thinkstock

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