De triatleta a duatleta

Consigue la adaptación perfecta.

 

Ahora que comienza la temporada de duatlones en nuestro país vamos a demostrarles que eso de participar en competencias sin nadada no es tan aburrido y que, además, nos ayudarán a mejorar nuestro estado de forma. 

El duatlón, como saben, es la disciplina que aúna carrera-ciclismo-carrera, siendo mucho más exigente a nivel muscular y cardiaco que los triatlones. Muchos de los mejores triatletas del mundo les asegurarán que participar  en un duatlón distancia estándar (10-40-5) es mucho más duro que un triatlón olímpico (1,5-40-10).

Por ese motivo lo primero que tendrán que cambiar de su rutina es el calentamiento. Debe ser intenso y específico en la carrera a pie, con ejercicios de técnica y activación tanto muscular, como articular y cardiaca. Debemos estar completamente enérgicos de cara a la salida, ya que estas suelen ser rápidas e intensas, ya sea en distancia 10-40-5 o en 5-20-2,5.

Otra de las claves es el ciclismo, donde los ataques pueden resultar decisivos, ya que en distancia sprint tan solo tendremos que correr 2,5 kilómetros en el sector final, por lo que unos pocos segundos pueden ser suficientes.

Por lo demás las claves son las mismas. Intentar llegar descansado a la T2 para así poder correr al máximo. Teniendo en cuenta, además, que la musculatura llegará más casigada debido a una primera carrera a pie que desgasta mucho más que la nadada, especialmente debido por el impacto con el suelo.

 

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