De corredor a triatleta

¡Cruza el túnel! Esto es lo que te separa de ser triatleta

 

Si bien es cierto, el boom del running en la última década ha dado paso al auge de las modalidades deportivas similares, como el trail running y el triatlón, en muchos casos es una evolución lógica de quienes llevan años corriendo todos los días y busca nuevos estímulos. Si eres corredor y dos de las tres respuestas a las siguientes premisas son afirmativas, ¡llegó el momento de probarte en un triatlón!

 

1. Sientes que has caído en la monotonía, buscas nuevos desafíos y estímulos deportivos.

2. Buscas destacar en una especialidad diferente cuando tu nivel en el running no es el que aspiramos a tener.

3. Te lesionaste y ese problema físico te impide correr. De hecho, la recuperación de corredores en la fase de readaptación al esfuerzo se les recomiende tanto entrenar en bicicleta como el trabajo de natación.

 

Para comenzar debes tener en cuenta los tipos de entrenamiento que exige cada uno de los deportes que demanda un triatlón, ¡toma nota!

 

NATACIÓN

Un corredor de fondo, por su bajo peso, suele escasear de masa muscular de cintura hacia arriba, y por su escasa coordinación generalmente tiene serios problemas en la disciplina de la natación en su paso al triatlón. Este es quizá el mayor motivo de no atreverse a dar el paso al triatlón o el abandono del mismo, y es por tanto una de las claves a tener como prioridad tanto en las primeras semanas como durante nuestra trayectoria en el triatlón.

 

 1. Triatleta nadador novato. En este caso, el primer asunto a mejorar será la técnica de natación. Lo recomendable para estas personas es acudir a un centro de iniciación en el cual un entrenador de natación les ayude a mejorar su técnica y asentar las bases para poder afrontar un entrenamiento más consistente cuando llegue el momento adecuado. En este caso, lograr una buena base técnica ha de ser nuestra prioridad y deberíamos ir a esos entrenamientos al menos tres días a la semana. 

2. Triatleta nadador tipo medio. Este grupo de personas deberá buscar en las primeras semanas el reciclaje y readaptación de su modo de nadar. Ajustarán y afinarán aspectos técnicos en los que puedan tener alguna carencia, y comenzarán la acumulación de un volumen mayor de kilómetros nadados, en base a una secuencia de incremento semanal de, aproximadamente, un 7-10 por ciento.

3. Triatleta nadador que tiene la natación como prueba de origen. En este caso el aspecto clave será la adaptación a las otras dos disciplinas, especialmente a la carrera.

 

CICLISMO

El ciclismo no suele ser tan desconocido para el corredor como la natación. Es más, resulta hasta relativamente frecuente que un corredor practique ciclismo en varios momentos del año como puede ser el verano, para mantener la forma en nuestras vacaciones atléticas, o en periodos de lesión.

 

Las claves que un corredor debe tener en cuenta a la hora de comenzar entrenamientos más serios y constantes en bicicleta son las siguientes:

 

1. Por lo general, somos novatos en el ciclismo, por lo que debemos aprender a comportarnos encima de una bicicleta, y a tener un control de la misma antes de salir a rodar por carreteras concurridas, algo que puede resultar peligroso si no dominamos perfectamente la bicicleta.

2. Las sensaciones serán completamente diferentes, con umbrales cardiacos distintos a los que tendremos corriendo, por lo que no debemos tratar de llegar a la misma sensación de esfuerzo puesto que será casi imposible.

3. Los volúmenes son muy diferentes. Una hora de carrera a pie puede equivaler aproximadamente a dos horas de bicicleta de alguien que ya esté un poco entrenado.

 

CARRERA 

Y llegamos a aquello que dominas: la carrera a pie. Si piensas incursionar en el mundo del triatlón debes ser conscientes que en la carrera nuestro nivel no sólo no se mantendrá, sino que empeorará algo, al menos hasta que mejoremos en otras disciplinas.

Sabemos correr, corremos muy deprisa, y aunque suene a broma en línea recta, pero somos muy pobres en patrones motrices o en respuestas musculares, y eso es, ciertamente, un problema para todo aquello que no sea meramente correr. Ahora que vamos a practicar otros dos deportes, nos puede costar la adaptación.

 

1. Problemas de coordinación, que inciden en la natación.

2. Problemas de movilidad, que inciden en la natación.

3. Problemas de flexibilidad, que inciden en natación y ciclismo.

4. Problemas de fuerza, que inciden en natación y ciclismo. 

5. Problemas de escaso peso, que inciden en natación.

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