Convierte la carrera a pie en tu aliado

Las claves para mejorar tu 10k en un triatlón olímpico.

Muchos de los deportistas que comienzan su particular aventura en el triatlón tienen problemas para adaptarse a este deporte multidisciplinar. En especial es la transición entre el ciclismo y la carrera a pie la que más traumática resulta, por lo que muchos triatletas, principalmente los llegados del “running”, sienten frustración al no conseguir un óptimo rendimiento durante la carrera final.

Por ello a continuación trataremos de indicar una serie de trucos y tácticas con las que mejorar durante el último sector.

Antes de nada debemos avisar que lo más importante para conseguir una buena progresión es la paciencia, con esta virtud todo el proceso se hará más llevadero y el resultado final mucho más satisfactorio.

Para empezar

La base de un buen rendimiento en competición debe realizarse en los entrenamientos. Además de las sesiones individualizadas por deporte, resulta interesante realizar un día por semana un entrenamiento de transiciones. Si hablamos de triatlón olímpico, un gran test sería una salida habitual en bicicleta de unos 50-60 kilómetros, acompañada al finalizar de una sesión de running de 8-10 kilómetros sin descanso entre ambas. De esta forma el cuerpo quedará más adaptado al cambio bicicleta-carrera.

Otras claves

Ya dentro de la competencia, trata de ingerir el menor número de alimentos sólidos o geles posibles, ya que estos suelen provocar dolores estomacales que disminuyen el ritmo de carrera. Sustituir los geles por ingestas de sales minerales mezcladas con agua puede ser la clave para evitar estos problemas.

Aunque parezca un tópico, regular las fuerzas durante los primeros compases del 10k es esencial. Muchas veces entramos en disputas innecesarias por la posición con otros participantes y malgastamos energía que casi siempre se echa en falta a partir de los cinco kilómetros. Dosificar es la clave del éxito.

Por último

Y no por ello menos importante, un consejo para los que se inician en el triatlón. Aunque parezca que estás perdiendo segundos valiosos, detenerte en la transición y colocarte unos calcetines de forma en que no te produzcan heridas puede repercutir muy positivamente en tu tiempo final. A veces resulta más rentable pararse y gastar un tiempo que luego recuperarás al correr de forma más cómoda, en especial en competencias en las que la carrera a pie puede extenderse durante más de 40 minutos.

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